Día 7
Pana, es increíble. Parece tan poco y a la vez tanto que ni siquiera puedes pensar que en realidad sucedió. ¿Qué? ¿Por qué? ¿En serio? Sí, ya va una semana de esta nueva experiencia que cinco panas con diferentes caracteres, características, estilos y formas de ser decidimos emprender en este país. Desde mi punto de vista puedo asegurarles que para mí, esta semana ha sido tan diferente, que siento que toda mi vida he vivido aquí, Sin más llegar, el estar solos ya nos puso nuevos retos por delante.
Vivir o aprender a vivir y a cuidarnos nosotros mismos entró de lleno en el mundo. Ya no está mamá y papá, ahora somos nosotros los que compramos, pagamos, cocinamos!! (sí, sí, hasta Luis Daniel tuvo que cocinar!! Estar en otra ciudad y más aún, en otro país implica un reto demasiado grande. Sinceramente, agradezco tener a cuatro grandes compañeros al lado para poder asimilarlo de la mejor manera posible. No me puedo quejar de nada, desde un principio cada uno de nosotros (me consta) estaba claro en lo que nos metíamos. Si bien era un paso difícil -hablo por mí- pienso que aquí hay la madurez y el güáramo suficiente (las bolas pes) para afrontar este nuevo "mundo" de la mejor manera posible.
Con trabas (hablemos de CADIVI y sus mil y un pasos) o sin ellas, estamos suficientemente preparados para demostrar que en Venezuela hay calidad de sobra para exportar, sobresalir y destacar. Por lo pronto, el comienzo ha sido tranquilo, el deseado realmente y el ideal, aquí ya no manda nadie, mandamos nosotros mismos y está en nuestras manos demostrar lo que somos. El primer paso está dado, quedan por delante poco más de dos años para ver los resultados, sólo queda decir: pa' lante y más nada
Ricardo López Carrasco
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